La diabetes (DBT) tipo II está signada frecuentemente por una resistencia de acción a la insulina endógena, principalmente a nivel post receptor. En muchos de estos pacientes se verifica la existencia de hiperinsulinemia aunque a veces puede detectarse trastornos en la secreción de insulina.
Para el tratamiento de ésta forma de DBT se recurre a la dieta y a los antidiabéticos orales; aunque en ciertos casos se usa también insulina. Conviene evitar el uso de hipoglucemiantes orales a estos fármacos debido a que no todos provocan hipoglucemia, algunos pueden disminuir la glucemia sólo cuando ésta se encuentra elevada, es decir q se comportan como anti hiperglucemiantes y no como hipoglucemiantes. Por todo esto es conveniente de llamarlos a todos bajo el término general de anti diabéticos orales. El grupo de éstos incluye:
. Las sulfonilureas
. Las biguanidas
. Nuevos anti diabéticos orales: Tiazolidinodionas, inhibidores de las alfa glucosidasas.
Las sulfonilureas son agentes hipoglucemiantes cuyo mecanismo de acción principal se relaciona con un aumento de liberación de la insulina (secretagogos). Se las divide en:
. Sulfonilureaas de primera generación: tolbutamida, tolazamida, acetohexamida, clorpropamida (única comercializada en Argentina)
Sulfonilureas de seguida generación: glibenclamida, glipizida, gliclazida y glimepirida (todas comercializadas en Argentina)
Farmacología ver en artículo Sulfonilureas

cloepropamida
Las biguanidas son fármacos antihiperglucemiantes que componen una familia integrada por: fenformina, metformina y buformina. La única empleada en la práctica es la metformina dado que la acidosis láctica (efecto adverso temido por todos) es más frecuente con las otras dos. La metformina sólo reduce la glucemia cuando ésta se halla elevada, es decir, no tiene acción en sujetos normo glucémicos, además ésta no aumenta la secreción pancreática de insulina.
Farmacología ver en artículo Biguanidas

metformina

