Sulfonilureas (Hipoglucemiantes)


Las sulfonilureas o sulfodrogas son hipoglucemiantes cuyo mecanismo de acción principal se relaciona con el incremento de la liberación de insulina. Se las divide en sulfonilureas de primera generación (tolbutamida, tolazamida, acetohexamida y clorpropamida _única comercializada en Argentina_) y sulfonilureas de segunda generación (glibenclamida, glipizida, gliclazida y glimepirida _todas comercializadas en Argentina_)

Las de segunda generación son más potentes que las de primera generación. Todas tienen alta ligadura a proteínas y todas pueden provocar como efecto adverso hipoglucemia, siendo ésta la principal diferencia con las biguanidas (metformina) que no la causan.

Las sulfonilureas estimulan la liberación de insulina preformada a nivel de las células beta. Estos fármacos se ligan al receptor (proteína SUR) del canal de K+ ATP dependiente, esto origina la inhibición de la corriente de K+  con la consiguiente despolarización de la célula y apertura de canales de calcio, lo cual conduce a una liberación de insulina a partir de los gránulos. Las sulfonilureas no incrementan la síntesis de insulina. Todas causan hipoglucemia tanto en pacientes normales como en diabéticos. La acción hipoglucemiante es dosis dependiente y suele comenzar entre los 30 y 90 minutos después de la ingesta de la droga. Los pacientes que tienen una insulinodeficiencia, es decir incapacidad por parte del páncreas para liberar insulina, son resistentes a la acción de estos fármacos. Estas drogas se emplean en diabéticos no insulinodependientes (tipo 2).

Clorpropamida: sulfonilurea de primera generación

Clorpropamida: sulfonilurea de primera generación

Glibenclamida: Sulfonilurea de segunda generación

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